Tranquilidad en Kerobokan

Primer día completo en Indonesia. Nuestro hotel se encuentra en el kelurahan (pueblo, más o menos) de Kerobokan. Que a su vez pertenece a la regency (subprovincia) de Badung, en la provincia de Bali. Nuestro plan para los primeros días en la isla es pasar tiempo en casa. Y hoy lo haremos 🙂

Comenzamos una rutina que será la de todos los días en la isla de los dioses. Desayuno y baño en la piscina. Muchas de las villas u hoteles tienen piscina y siguen la tradición constructiva de las residencias tradicionales balinesas (interensatísimo post). Mientras desayunamos conoceremos a Made, el dueño del hotel. Por la noche, leyendo, aprenderemos que, al igual que Agung que conocimos ayer, ese nombre es de la casta. Bali tiene un sistema de castas, inspirado en el hindú, pero según dicen, menos estricto.

Ya con el espíritu y el cuerpo alimentado, nos iremos a recorrer un poco el pueblo y a hacer algunas compras. La primera sensación, como ayer, es la del intensísimo tráfico. Con casi cuatro milllones y medio de personas en una isla del tamaño de Creta, Bali tiene 6 veces más densidad de población que España o 3 veces más que Manhattan. Más de la mitad de la humanidad vive por aquí. Y se nota.

Con casi más scooters que coches. Cruzar la calle es realmente una tarea díficil. Pero nos acostumbraremos. Más o menos. Lo primero que hacemos es comprar una SIM. Nos llevará un rato entendernos con el vendedor. Cuando por fin lo logramos, nos ayudó a configurarla. Misión cumplida.

Otra de las cosas que nos llamó la atención es que vimos decenas de pequeñas cestitas de mimbre con flores, galletas… Se trata de canang sari.  Una de las ofrendas diarias del hinduísmo balinés. 

Después fuimos a la lavandería, nos encontramos con un puesto de correos donde compramos sellos, vimos otra lavandería más barata y seguimos de paseo visitando un par de tiendas de ropa, muy distintas entre sí 🙂 Una de camisetas de fútbol (descubrí que Garuda patrocina al Liverpool FC en la ropa de entrenamiento) y otra de sarongs.  Seguimos hacia casa y paramos a comprar en un Indomaret. El Oxxo o el ABC de por aquí. Después de estos meses anteriores en Alaska, Hawaii, Australia… de bolsas de patatas a 6€, nuestra compra es de kitkats, chicles, patatas… 😉 En el hilo musical descubriremos que la canción del anuncio de Oreo es de un grupo americano llamado Owl City que es toda una celebridad por aquí. 

Ya de vuelta a casa, buscando un sitio para comer. Lo encontramos. El único que vimos con el cartel en inglés 🙂 Compramos nasi goreng y unas albóndigas de ternera (se llaman baksoNos esperábamos otra cosa, pero estaban buenas)  Lo cogimos todo para llevar. Nos costó un poco entendernos también 🙂 De vuelta a casa salimos a buscar un cajero para pagar el hotel. Nos costó esfuerzo sacar 5 Millones de Rupias Indonesias, tuvimos que buscar varios cajeros, porque había límite.

Comimos nuestro menú indonesio y pasamos la tarde en casa con este plan: post, baño, post, baño… 🙂 Ya por la noche, pedimos que nos trajeran una pizza vegetariana en el restaurante de al lado. El mensajero me enseñó a decir terima khasi. Muchas gracias.  No podremos ver Netflix en Indonesia, pero nos las arreglamos para ver a Plava Laguna en un clasicazo que nos encanta. Un día muy tranquilo y muy guay.

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