Legos, ardillas asesinas y persecución por un Rex

Hoy caminaremos unos 10 kms. Después del día de ayer por el barrio, nos ponemos ya en marcha hacia Manhattan. Cogemos el metro en Church Av. y decidimos que nos vamos a bajar en Union Square Park. Parece que tienen una Union Square en cada ciudad. Hoy sí, hace un frío que pela. Creo recordar que la última vez había una tienda de la HBO, pero no la vemos.

Primera cosa a destacar. La historia que he contado mil veces de que la de enfrente del Bernabeu es la única estatua de Gandhi fuera de la India… es mentira. Justo a la salida del metro nos encontramos con una. Replantearte tus propias creencias y tal… check.

ruta_mahattan.png

Así que la primera parada del día es la tienda de Lego de enfrente del Flatiron. Mola mucho, claro, y eso que Nagore y yo fuimos más de Playmobil y Pinipon. (Lo de Pinipon, yo)  Lo que me encanta es que tienen montado un sistema de Realidad Aumentada. Si pones cualquier caja delante de la pantalla el juguete cobra vida y ves una historia. Lo probé con el Halcón Milenario, hoyga.

A la salida, cruzamos y vamos a ver la plaza de Madison Square. Un poste con cargadores de móvil, nos da la bienvenida. Minipunto para el distrito. Aquí tendremos el primer problema del viaje. Pásalo a cámara lenta.

Ya repuestos del “susto” buscamos un sitio para tomar algo. ¿Hemos dicho ya que hace mucho frío? Intentamos con dos que no nos convencen (uno a cada uno) y entramos en Rizzoli. Total, se está calentito igual.

Y así, tras sentirnos imbuídos del espíritu cultureta neoyorkino nos vamos a comer a un fast food, el Speedy´s de Broadway con la 32.  (Fast food, pero neoyorkino, que son más orgánicos)

Comenzamos la tarde, volvemos por la 34 a la quinta, pasando por delante del sitio donde comimos la vez anterior cuando fuimos a ver el Empire State Bulding y seguimos caminando hacia arriba. En la 34, vemos un Desigual enfrente de un Santander y si no fuera porque los taxis no tienen parte negra pensaríamos que estamos en Barcelona.  Lo dicho por la quinta para arriba pasamos por la biblioteca de Nueva York, que ya vimos en la anterior visita y de pronto a la izquierda vemos un edificio que nos suena. Nos acercamos y es el Rockefeller Plaza. Esta vez sí, todavía tienen montada la mítica pista de hielo. Poca gente, mucho frío y más pequeña que lo que parece en las películas. Pasamos por otra tienda de Lego que también conocemos . Sabemos que hay una tienda de Nintendo cerca, pero decidimos avanzar 😉

manhattan_66.jpg

Vamos entonces al Radio City Music Hall que fue nuestra primera visita en la ciudad hace tres años. Dedicamos un rato a un pequeño juego que estamos haciendo. Volvemos a la quinta y vamos recordando tiendas y lugares (embajada de Filipinas entre otros) que ya recordamos. Queremos visitar la tienda de FAO de la película de Big. La última vez estaba cerrada. Creíamos haber leído que la habían cerrado y efectivamente… :-(

Así que una parada en la Apple Store para coger calor (la última vez no había iWacth y la gente iba de azul) y rumbo hacia Central Park, queremos ir al Guggenheim. En lugar de ir por el parque vamos por Madison Avenue para evitar el aire. No sé mucho de marcas de lujo, pero me parece que aquí sí las tiendas son realmente de lujo, más que en la Quinta. Lo dicho, volvemos al parque, vemos que el Guggenheim está lejos y cambiamos el plan por el de Historia Natural, al lado del Edificio Dakota.

Cruzar el parque es siempre bonito (eso sí, quizá alguna vez consigamos verlo verde). El frío se va haciendo mayor, así que cuando por fin entramos en el museo, el dinosaurio de la entrada nos reconforta con su calor. Según nos han dicho la entrada es sugerida. Nuestra idea es explicar que tenemos un presupuesto ajustado y pagar menos. Pero no hace falta, quedan 75 minutos para que cierre y la entrada es libre.

La visita merece la pena, sobre todo a la galería de los dinosaurios. Realmente impresionante. Me recuerda claro, al de Historia Natural de Londres. Quedan sólo dos días para que abran al público el Titanosauriouna especie desconocida para mí – y creo que nueva en general – cuatro veces más grande que el Brontosaurio. Han tenido que hacer reformas en el museo para meterlo, no digo más. Vimos algunas salas más dedicadas a anrtopología y pueblos del mundo. Pero a mí eso me interesó menos. Lo peor fue al salir, segundo ataque del día.

Y con eso, un pasar por delante del edificio Dakota y coger la línea Q hacia el barrio casi terminamos el día. Paramos a comprar verdura en Church Fruit Farm, prepramos la cena con el puré de patatas de Idaho más bueno que hemos comido nunca y zzzzzz.

 

Comenta con Facebook

2 thoughts on “Legos, ardillas asesinas y persecución por un Rex

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *