Curioso día en Delhi

Hoy tendremos un día peculiar en la ciudad. Es la primera vez que vamos a recorrer las calles de la India (ayer no salimos de aeropuertos, taxis u hoteles) y tendremos ocasión de formarnos una primera impresión. No demasiado buena.

Hoy me volveré a ir a la cama con la sensación de que “es un país difícil” (llevo años viajando) Ya el visado online había costado. Irá mejorando en las próximas semanas.

Añadiré “PD” en este post cada vez que tuve esa sensación. 🙁

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Connaught Place

El plan del día es dar un paseo por la ciudad y comprar una SIM. Poco más. Desayuno flojito y nos ponemos en marcha. Nada más salir a la calle un chico se pone a seguirnos y a darnos conversación. Que sí la peligrosidad, que si el centro está lejos, que si oficina de turismo… al final nos convence para coger un tuktuk y que nos lleve a una oficina de turismo  agencia de viajes de amiguete. La conversación entre el tuktukero y el chico en inglés y haciendo aspavientos en la negocación por nosotros era curiosa… PD.

Pronto nos fuimos de la agencia (se suponía que no había trenes ya por ser Diwalli y que era mejor ir en viaje organizado) y fuimos caminando hasta Connaught Place. 

Para poder comprar billetes de tren por internet en India, tanto en la web del gobierno, como en las agencias online (la web no funciona en Chrome, me costó darme cuenta PD), necesitas tener una SIM india. PD. (Ya me había avisado Lauren y lo habíamos recordado en Sri Lanka al intentar ir comprando) Para poder tener una SIM necesitas hacerte fotos de carnet y hacer un contrato.PD.

Ya adelanto que tres días después nos enteraremos que el envío de mi pasaporte en el contrato de la SIM no fue aceptado por la calidad de la fotocopia PD, y que el registro en la web de los trenes tardó una semana en ser efectiva, pues también tuve que enviar copia del pasaporte. PD

Construído entre 1929 y 1933 y llamado así en honor del 1er duque de Connaught es uno de los centros de negocio de la ciudad. Es un lugar curioso, buen ejemplo de la arquitectura colonial en la India, con diferentes paseos cubiertos por arcos que forma dos círculos concéntricos. Al llegar más “where are you from”, más gente siguiéndonos… en fin. Si ya entiendo que la gente se tiene que ganar la vida, pero no mola. PD.

Me hizo gracia ver una sucursal de ICICI Bank (famoso en la socialmedia de hace cinco años) Vamos buscando un sitio para comprar una SIM. El chico nos explica que tenemos que hacernos fotos y nos acompaña su compañero a un par de sitios. En el segundo nos las hacen. Tardarán una hora en dárnoslas. Salgo bastante feo, pero eso es culpa mía.

No teníamos demasiado interés en entrar en un Starbucks (al 50% con TATA en la India) pero fue la forma de librarnos de otro de los espontánes y hacer algo de tiempo. A partir de entonces, simplemente nos quedaríamos quietos cuando vinieran. Cafecito y a por las fotos. El chico no se queda convencido de que mi visado es electrónico y me hace fotocopia también del de Camboya. Al ir a pagar se le olvidó mencionar que hay una recarga mínima… PD. Bueno, pues parece que ya lo tenemos. Sobre las 14:00 estará activada nos dice.

Fuimos dando un paseo hacia los bulevares de la ciudad. Se ve que es una ciudad planificada. Pasamos por Purana Quila – uno de los fuertes más antiguos de la ciudad – pero no parece que se pueda entrar. De ahí al museo de arte moderno, pero se nos hace algo caro. Lo que sí, fieles a nuestro tradición, queremos comer en el restaurante del museo. Pero sólo tienen samosas. Menos es nada, pero tendremos que seguir buscando.

La puerta de la India y el Rajpath

De allí, pronto llegamos a la puerta de la India.  Uno de los monumentos más conocidos de la ciudad. Un memorial a los soldados caídos en la Primera Guerra Mundial (similar a los ANZAC. De hecho, leí que al igual que Australia y Nueva Zelanda, la India tuvo por primera vez conciencia nacional propia durante la guerra al luchar agrupados así en el ejército británico)

Aquí tuvo lugar el momento de mayor PD del día. ¡Dos señoras me timaron! Cuando nos estábamos acercando a la zona del monumento dos señoras me llamaron y me hicieron creer que había que pagar entrada mientras me ponían una banderita de la india con un alfiler. Súper ceporro. De primero. Se mezcló el despiste, con ay la pobrecita señora…”  

En fin, por si no había tenido suficientes pistas, modo alerta turista on desde entonces y hasta ahora (tendremos bastantes más en los próximos días). (Y es una pena)

Era ya bastante tarde, pero no habíamos visto otra cosa. Comimos en un sitio llamado Smothie Factory (bastante a desmano pero bastante bien) y luego terminamos de dar el paseo por el rajpath dejando a un lado el parlamento y hasta la residencia del primer ministro que se puede visitar sólo con cita previa. Estaba ya atardeciendo pero era pronto y Khan, el tuktukero al que paramos, nos convenció para llevarnos a casa por 100 rupias a cambio de llevarnos de tiendas. Fue un tío amable y era pronto, así que no nos pareció mal.

Curiosamente lo más cantoso del día, fue lo que mejor salió. Nos llevó a un par de sitios. En el primero vimos unos ajedreces molones que no nos podíamos comprar (y joyas y telas…) y en el segundo lo mismo, a punto estuvimos de comprar un vestido del punjab. A diferencia del sarong, este tenía formas occidentales. La verdad es que molaba pero al final no 🙂 Al final, lo que sí nos convenció fue una postal antigua pintada por Sachin.  (Estoy escribiendo esto en Jaisalmer un par de semanas después y hemos vista una sospechosamente parecida ¿PD?)

Finalmente llegamos al hotel, no había sido un mal día. Tampoco bueno. Intenso. En el hotel no había internet. PD. La comida estaba buena. Al día siguiente veríamos que nos cuesta 10€ en total cada vez que sacamos dinero. PD.

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