Una de las cosas que queríamos hacer en este viaje era ir a un parque Disney juntos por primera vez —yo había estado en Disneyland París. Eurodisney pero nunca con Nagore—, así que Tokyo Disneyland entró en la lista desde casi el primer que comenzamos a pensar las vacaciones, en nuestro piso de Azucenas, 2.
Por cierto, que hace relativamente poco leí que el nombre oficial Euro Disney se utilizó durante poco más de dos años y medio, desde la inauguración del parque el 12 de abril de 1992 hasta el 1 de octubre de 1994. (Justo un poco después de que fuéramos mi familia)
Tokyo Disneyland, abierto el 15 de abril de 1983 en Urayasu (prefectura de Chiba) a unos 15 km del centro de Tokio, fue el primer parque Disney construido fuera de Estados Unidos. Es uno de los pocos parques temáticos del grupo Disney que no es propiedad de la compañía: lo opera Oriental Land Company mediante un acuerdo de licencia con The Walt Disney Company, fórmula que Disney probó aquí por primera vez para reducir el riesgo financiero y replicó después en París.
La replica del castillo es prácticamente idéntica a la del Magic Kingdom de Florida —el Cinderella Castle— y la fórmula también: World Bazaar (en lugar de Main Street USA), Adventureland, Westernland, Fantasyland, Tomorrowland, Critter Country, Toontown. Recibe unos 17 millones de visitantes al año, lo que lo convierte en el tercer parque temático más visitado del mundo. La climatología, la cultura japonesa de respeto al detalle y la disciplina de las colas dan al parque un perfil distinto a sus hermanos americanos.
Llegada al parque
Cogimos la línea de tren correspondiente y salimos por la estación de Maihama, donde una pasarela larga cruza por encima de la avenida hacia la entrada del parque. Por dentro, lo primero em lo que montamos fue una atracción de cochecitos con raíles —de las muy infantiles, tipo «Grand Circuit Raceway«—, casi por entrar en faena.
Princesas, atracciones y desfile
Una cosa que nos llamó mucho la atención fue ver a las princesas y personajes Disney representados por actrices caucásicas, algo que suponemos no pasará con los actores que van dentro de disfraces.
A lo largo del día montamos en bastantes atracciones. Las que más se me nos quedaron: Space Mountain (pues aún no estaba en París cuando yo fui), la atracción del Captain EO de Michael Jackson —el cortometraje musical en 3D producido por George Lucas en 1986 que Disney mantuvo en cartel décadas después—, y al que tampoco entré en Eurodisney, el típico barco de vapor del Oeste que recorre los lagos del parque y un tirador de luces tipo Buzz Lightyear’s Astro Blasters.
A mediodía paramos a comer en uno de los restaurantes del parque: nos pedimos un katsu curry servido con un vasito azul de plástico de Disney que todavía conservamos en casa años después.
Castillo, actuación y ¿desfile?
Después de comer pasamos por dentro del Castillo de cenicienta, vimos una actuación y luego ya el desfile de los que el parque hace varias veces al día. Aunque no estamos seguros 🙂
En la zona de tiendas a la salida —ya por la tarde-noche— compramos dos latas bonita de galletas de Mickey con caracters kanji con un sabor que recorgamos como «un poco extraño» pero que se nos quedó como recuerdo del día: la lata sigue por casa también. La otra fue para Naroa 🙂

























































































































































