Día completo de Tokio: Torre de Tokio por la mañana, paseo a pie hasta el puerto, Odaiba con su Estatua de la Libertad y el centro comercial Aquacity, el tren elevado Yurikamome cruzando el Rainbow Bridge y, ya por la tarde, vista del skyline desde el observatorio del Edificio del Gobierno Metropolitano.
La Torre de Tokio, abierta en 1958, es una torre de comunicaciones de 332,9 metros directamente inspirada en la Torre Eiffel de París —23 metros más alta— pintada de international orange y blanco por exigencia de aviación civil. Fue el edificio más alto de Japón hasta 2010, cuando la superó el Tokyo Skytree (634 m). La rodea el Shiba Park, uno de los parques urbanos más antiguos de Tokio (1873) en torno al templo Zojo-ji, mausoleo de la familia Tokugawa.
Odaiba es una isla artificial de la bahía de Tokio originalmente construida en 1853 como batería defensiva por el shogunato y reconvertida en los años 90 en uno de los principales centros de ocio, compras y futurismo arquitectónico de Tokio. Se conecta con la ciudad por el Rainbow Bridge, un puente colgante de 798 m de 1993 que se ilumina por las noches, cruzado por el Yurikamome, una línea elevada totalmente automatizada (sin conductor) que circula por encima de los carriles de coches.
Torre de Tokio
Empezamos el día visitando la Torre de Tokio. La vimos bien, con calma, y dimos un paseo por el parque que la rodea —el Shiba Park, un parque urbano muy bonito con templos, vegetación y zonas para sentarse—.
Después decidimos enfilar a pie hacia la zona del puerto y Odaiba —un trayecto largo, varios kilómetros andando—. En el camino nos cruzamos por una cartelería del musical de El Rey León de la compañía Shiki que tiene aquí su teatro estable.
Aquacity Odaiba, Estatua de la Libertad y Kua Aina
Llegamos al Aquacity Odaiba y estuvimos un buen rato por la zona del puerto. Allí está la réplica de la Estatua de la Libertad que Francia regaló a Japón en 1998 con motivo del «Año de Francia en Japón» y que tras varios traslados se quedó fija en la entrada al puerto. Lo primero que hicimos fue hidratarnos, que teníamos sed.
Aquacity en el interior es centro comercial bastante vintage en su estética. Comimos en Kua Aina, la cadena hawaiana de hamburguesas que tiene varios locales en Tokio. Vimos que Obama había estado por allí 🙂 (Años después me lo cruzaría en la A8 entre Marbella y Málaga) Después de comer, dando un paseo por el centro comercial, nos decidimos por que una ilustradora nos hiciera una dibujo de estética manga de ambos 🙂
Toyota MegaWeb
En la zona del Toyota MegaWeb estuvimos probando simuladores y conociendo sobre la compañía. Eran clientes de Tc desde ahía poco y lo siguen siendo 14 años después, mientras escribo estas líneas. Entramos también a una sala con cine inmersivo en la que pasamos por una proyección que ya no recordamos bien sobre qué iba.
Cruzando el Rainbow Bridge en Yurikamome
Para la vuelta cogimos el Yurikamome, la línea elevada que cruza el Rainbow Bridge por debajo del nivel de los coches. La experiencia es de las mejores cuando uno empieza a conocer Tokio: tren sin conductor.
Edificio del Gobierno Metropolitano
Por la tarde subimos al Edificio del Gobierno Metropolitano de Tokio en Shinjuku —diseñado por Kenzo Tange en 1991, dos torres gemelas de 243 m que evocan una catedral gótica— y al observatorio gratuito de la planta 45. Yo quería tomar algo, pero Nagore no mucho así que estuvimos un rato igualmente arriba, escuchando el piano en directo y haciendo fotos del skyline y espiando los edificios de enfrente y ya después bajamos rumbo al barrio de nuestro hotelito APA


