12 medios de transporte, 3 países

Entre unas cosas y otras hoy tenemos un día en plan Pekín Express. Cuando compramos el billete de avión para continuar viaje desde Singapur, pensábamos haber dormido en Singapur. Pero los precios nos lo impiden. Cuando decidimos volar a Phuket, pensábamos estar allí algunos días. Pero finalmente hemos quedado con Ainhoa y Jordi en Railay Beach. Así que abrochaos los teclados que comenzamos.

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País 1: Malasia

  1. Bus de Larkin a la frontera. Unos 15 minutos. Tuvimos un poco de mala suerte porque justo nos olvidamos el paraguas y tuve que volver a por él. Quizá por eso, cogimos un urbano en lugar del Causeway Express.
  2. Bus de la frontera malasia a la frontera de Singapur. ¿60 minutos? Para un trayecto de un kilómetro. Atasco como ningún día antes habíamos visto. Empezábamos a ponernos nerviosos. (Un poco, tampoco mucho)

País 2: Singapur

3. Bus de la frontera de Singapur hacia la estación de metro para el aeropuerto. Es un urbano y a diferencia del que solíamos coger, va parando en mil sitios. Seguimos poniéndonos nerviosos.

4. Metro de Singapur. Decidimos bajarnos antes de lo previsto del bus e ir en metro desde algunas paradas antes.

5. Cambio de metro en Tanah Mera. En el metro no todos los trenes llegaba directamente al aeropuerto. Tuvimos que cambiar en (Guajira Guan Tanah Mera) 😉 Quedaban 70 minutos para que saliera el avión y teníamos que cruzar el control de pasaportes.

6. Lanzadera a la terminal 1. Venga, más complicado. El avión salía de otra terminal. Tren interno y para allí.

7. Avión a Phuket. Bueeeeeeeno. El avión se retrasó. Nos habían avisado por mail pero no lo habíamos visto. Los aviones de Air Asia se nos retrasan con más frecuencia de la debida, pero esta vez no estuvo mal. Disfrutamos del wi-fi, cargamos por fin las fotos al almacenamiento online… una maravilla oye. Y todo eso mientras degustábamos unos hojaldres de curry de Tip Top. 

Parecía que el día ya estaba arreglado, pero el avión se retrasó más de dos horas y empezaba a peligrar el coger la barca final hacia la playa de Railay.

País 3: Tailandia

8. Taxi a la estación de bus enfrente de la policía. Esto fue, creo, lo que nos salvó el día. Cuando llegamos a Phuket, pronto pasamos el control fronterizo (cuarto del día) cambiamos dinero (malasio y singapurense a tailandés, estamos mu locos) y salimos a ver opciones para ir a Krabi. Los precios de transporte privado eran desorbitados. El bus a la ciudad era un problema – además de que no lo encontramos – pues está a una hora del aeropuerto en dirección sur y luego debíamos volver una hora en dirección norte y entonces ir a Krabi.

Cuando preguntamos a un taxista, su compañero nos arregló la tarde. Nos dijo que el taxi nos podía llevar a una parada de vans y que por ahí pasaría una que nos llevaría a Krabi Town. Nos la jugamos. Salió bien. Allí donde nos dejó había una chica que vendía chucherías y billetes de van. (Nos dijo que nos podía llevar también a Ao Nang (creo que lo apañó con el conductor «fuera de la ruta», pero oye ni tan mal)

9. Van a Krabi Town. Unas dos horas. Ya anocheciendo. Tuvimos un buen viaje.

10. Camioneta a Ao Nang. Cuando terminó la ruta, el conductor nos llevó a que otra persona nos llevará en una camioneta al pueblo de Ao Nang, desde donde cogeríamos la barca a Railay. (Si todo iba bien)

11. Motocarro al embarcadero. Y fue bien. Llegamos y allí había un chico esperando a que se le llenara la longtail boat. Misión casi cumplida. Esperamos un rato más, pero ya from lost to the river. Mal negociamos con el chico y alquilamos toda la barca para nosotros. YA queríamos llegar. Otro  chico nos llevó al embarcadero, que no estaba donde estábamos esperando.

12. Longtail boat a West Railay Beach. Y ahora sí. El viaje duró unos 15 minutos. Las luces verces de algunos barcos iluminaban la noche. Las siluetas de las rocas (o son montañas) calizas se cortaban contra el fondo oscuro.

¡Y llegamos! Después de una día de odisea, era una sensación muy muy guay saber que al llegar allí estaban Ainhoa y Jordi. Cervezas, pad thais y amigos. ¿Qué más podíamos pedir?

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